En este nuevo artículo mensual, expongo un interesante estudio en el que se realiza una evaluación de la efectividad en la intervención terapéutica basado en la educación en neurociencia del dolor, desde la atención primaria, en un grupo de pacientes afectados de fibromialgia. El objetivo fue evaluar la efectividad en dicha intervención sobre el grupo de pacientes afectados de fibromialgia, mediante un abordaje en educación de neurociencia del dolor y repartido en cinco sesiones semanales de dos horas de duración cada una.
El grupo poblacional estuvo formado por 98 pacientes de los cuales, 85 terminaron el número pautado de sesiones en ese espacio temporal. Los resultados, arrojaron como el tratamiento basado en la educación de la neurociencia del dolor, puede ofrecer buenos resultados terapéuticos y poder ser incluidos desde la atención primaria en el tratamiento de pacientes diagnosticados de fibromialgia.
Los resultados arrojaron luz en relación a una importante disminución del impacto de la fibromialgia en cuanto a la afectación funcional, así como del estado de ánimo. A su vez, paralelamente se obtuvieron óptimos resultados en el descenso significativo de las áreas de dolor y en la gravedad de los síntomas presentados por dichos individuos. Los cambios se mantuvieron desde el final de la intervención terapéutica, hasta pasado el año de su finalización. Objetivándose como los cambios positivos obtenidos se mantuvieron o incluso mejoraron.
Con este estudio basado en el abordaje de la educación en neurociencia del dolor, se demuestra como debe de ser la primera línea de tratamiento por encima inclusive del abordaje farmacológico e intervencionista. De este modo, se constata que estudios en los que se utilizaron abordajes mediante uso de fármacos como la pregabalina, obtuvieron peores resultados frente a los obtenidos en el presente estudio durante el mismo espacio de tiempo de tratamiento y a los doce meses de haber finalizado la intervención.
Por ello, la valoración general que se puede realizar en el presente estudio como en otros de la misma índole, es la enorme relevancia obtenida por los cambios positivos mostrados, la reducción económica por el ahorro en el consumo de fármacos, de prescripción de pruebas complementarias y en la reducción de asistencia a consultas. Pero lo más importante, la mejora sustancial en los síntomas presentados por los sujetos que padecen dicha compleja enfermedad.
Artículo extraído de la revista Atención Primaria.